Suscríbase ahora

Noticias de tendencia

Rympa

Noticias

El MAS, seis años después 

El Movimiento al Socialismo (MAS) tuvo dos nacimientos: el formal y el real. El primero se produjo cuando la Corte Nacional Electoral le otorgó la respectiva personería jurídica. El segundo, cuando ganó las elecciones nacionales de 2005 y asumió la administración del Estado. El más importante es el último porque marca el principio de la toma de poder por parte de un partido que aprovecha las energías históricas acumuladas, escucha la desesperación popular por encontrar salidas a sus problemas cotidianos y toma en cuenta el grito de auxilio de la democracia cautiva de un grupo de partidos con diferentes colores, gestores, pero una sola ideología. Desde aquel día glorioso a la fecha, han cambiado algunas cosas.

Superado por la historia.- Hasta el día en que derrotó en las urnas y en las calles a la ultraderecha, el MAS era el elegido de la historia; después del gasolinazo y, particularmente, la marcha indígena en defensa del TIPNIS, comenzó a ser superado por la misma historia, que hoy exige un partido que sea coherente consigo mismo y haga cumplir la nueva demanda mundial: respeto a los derechos de la madre tierra y la realización del PIB verde (economía + ecología). Pero aún tiene chance de reivindicarse, aunque la paciencia de la historia puede agotarse.

Nuevos aliados.- Aquel primer momento registrado en la memoria colectiva, el MAS cimentó su pensamiento filosófico y accionar político sobre la bien labrada imagen de los pueblos indígena originario campesinos, entre ellos Cidob y Conamaq, que junto a otras dos organizaciones constituyeron el denominado Pacto de Unidad, fundamental en la aprobación de la nueva Constitución. Seis años después, el MAS celebra otro año en el poder alejado de los pueblos indígenas y muy cerca de empresarios privados, entre ellos, de terratenientes, duros adversarios del proceso de cambio, en su momento. No es malo que tenga nuevos aliados, pero al menos merecen ser explicadas las causas.

Patrones y socios.- En el último año, el MAS también se ha alejado de la Central Obrera Boliviana (COB) y se ha acercado a las transnacionales, contra quienes dictó una “nacionalización ligth” y no aquella a la que nos había acostumbrado la historia. Es probable que no tenga patrones, pero tienen nuevos socios. Reitero, no es malo cambiar de amigos, sin embargo, vale la pena analizar a ¿qué se debe el cambio de amistades? ¿Se derechizaron los dirigentes de la Cidob y la Cob o se izquierdizaron las transnacionales y algunos empresarios? En definitiva, ¿quién cambió? O el MAS y sus jefes ¿nunca fueron lo que dijeron que eran y tenían una doble personalidad: izquierdistas en política y derechistas en economía?

Opositores.- En seis meses se agotó el discurso masista de descalificación al autor de toda crítica. Los términos “derechista”, “opositor” han perdido la letalidad de su significado de tanto usarlos y contra personas de probada militancia por el proceso de cambio. En ese contexto, hoy hay dos tipos de opositores: los opositores al gobierno, conocidos por ser monosilábicos, huérfanos de toda creatividad y productores de 10 problemas a cada solución; y los opositores al proceso de cambio, entre éstos figura el MAS (además de la derecha tradicional) sí, el MAS, porque se ha convertido en un peligroso eventual opositor al proceso gestado por una gran mayoría de bolivianos debido a que traiciona sus postulados y a sus gestores.

Han transcurrido seis años, el MAS ha demostrado su lucidez en los primeros cuatro, ha sido brillante en la lucha política y discursiva en ese tiempo, en el quinto comenzó una especie de envejecimiento precoz. Hoy celebra un nuevo aniversario sin dos tercios en la Asamblea y en las calles. Aún tiene tiempo de dar un giro si abandona la carretera por el TIPNIS, acepta la necesidad de la pluralidad de la democracia y se centra en un nuevo modelo económico que transforme la vida de la gente y asocie ecología y crecimiento. De otro modo, el proceso de cambio pedirá auxilio a otro partido y a otro líder, que aparecerá como Evo, de forma accidental, el rato menos pensado y sin que haya sido predestinado.

Facebook Comments

Related posts