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Sólo Stalin superará a Putin al mando tras su reelección el 2018 

Vanguardia.- Después de varios cambios el 16 de agosto de ese año el presidente de Rusia, Borís Yeltsin, nombró primer ministro a Vladímir Putin, un desconocido exagente de la KGB soviético y por entonces alto funcionario del Estado procedente de San Petersburgo que había llegado a dirigir el FSB. Pero el nuevo jefe del Gobierno se consolidó en el puesto, la segunda guerra de Chechenia le presentó ante los rusos como el hombre decidido que faltaba en el poder, sustituyó al debilitado Yeltsin y ganó las elecciones presidenciales en el año 2000.
Han pasado 17 años y Vladímir Putin sigue al frente del Kremlin. Salvo un periodo de cuatro años como primer ministro (2008-2012), ha sido presidente de Rusia durante 14 y tras su segura victoria en las elecciones del año que viene estará al frente del país hasta el 2024, tras la reforma electoral que aumentó de cuatro a seis años la duración de los mandatos presidenciales en Rusia. Con tanto tiempo dirigiendo el destino de Rusia, en su país se le compara con Leonid Brézhnev, el último jefe que aguantó en el poder durante una larga temporada.
La última encuesta, realizada en diciembre por el Centro de la Opinión Pública (VTsIOM), muestra que el 83% de los rusos está dispuesto a votar a Putin en las elecciones del próximo 18 de marzo, una cota de popularidad que se ha mantenido estable en los últimos años, sostenida sobre todo por la imagen de fortaleza ofrecida durante las cuitas con los países occidentales en crisis como la de Ucrania o Siria, y a pesar de las sanciones occidentales.
“Aunque el nivel de vida ha disminuido considerablemente desde el 2013, Putin ha mantenido el apoyo de la sociedad”, apunta a La Vanguardia Vasili Koltashov, que dirige el Centro de estudios económicos del Instituto para la globalización y los movimientos sociales. “La presión de Estados Unidos y la Unión Europea ha jugado a su favor, ya que la población percibe a estos como enemigos naturales de Rusia y teme verse tan pobres como Ucrania tras las reformas neoliberales dictadas por el FMI”, explica.
Brézhnev, el último dinosaurio soviético, dirigió la URSS desde 1964 hasta su muerte, en 1982, con 75 años de edad y después de 18 mandando de verdad. Según la Constitución, Putin no puede ser presidente más de dos mandatos seguidos. En el 2024 cumplirá 72 años y se da por hecho que se retirará después de veinte como presidente de Rusia. Aunque si se contabilizan sus cuatro años como primer ministro bajo la presidencia de Dimitri Medvédev, en los que de hecho seguía siendo el líder del país, Putin ya superó el 12 de septiembre pasado a Brézhnev 
En la oposición consideran que tantos años de gobierno de Putin “son un camino hacia la catástrofe”. Alexánder Gnezdílov, vicepresidente de Yábloko, dice en una entrevista con este periódico que “una persona deja de evolucionar tarde o temprano y entonces no puede garantizar el progreso a la sociedad a la que debe servir”. En este partido liberal, que quiere presentar a las elecciones a su fundador, Grigori Yavlinski, creen que es demasiado tiempo. “Podemos tomar destacados políticos europeos con récords de permanencia en el poder en sus países (Kohl en Alemania, 16 años; Mitterrand en Francia, 14, Thatcher en el Reino Unido, 11) y usted verá que los últimos años su exitoso liderazgo estuvo marcado por la inercia. ¿Qué decir de Putin, que ha estado en el poder más que ellos?”.
Pero no sólo su popularidad hace difícil ver a otra persona en la cumbre del poder en Rusia. “Que no hay alternativa a Putin es un hecho”, responde por correo electrónico el experto Oleg Ignátov, director de análisis político en el Centro sobre la Coyuntura Política de Moscú. “Eso es consecuencia de que en efecto es el político más carismático y experimentado del país. Y en segundo lugar, es un producto del propio sistema político. En el marco del actual sistema no es posible otra política y tampoco la aparición de otros líderes.
“Todos los éxitos del país relacionados con Putin se lograron hasta el 2008 –afirma Konstantín Merzlikin, vicepresidente del Partido de la Libertad Nacional (Parnas)–. Para Rusia la última década de su poder es tiempo perdido: más estancamiento económico, la degradación social y continuar el aislamiento internacional del país respecto al mundo civilizado”. “Aunque el ejemplo de Brézhnev pertenece a la época comunista, es revelador. Ese periodo pasó a la historia como una época de estancamiento. En el 2024 (y contando sus cuatro años como primer ministro) Putin habrá estado al frente más que Brézhnev y más que Nicolás II. Entre los dirigentes del siglo XX ya sólo le superará Iósif Stalin, con 29 años”, señala el político.
A nadie se le escapa tampoco que durante los próximos seis años habrá que pensar en el futuro después de Putin. Varios estudios del 2017 señalan como el mejor situado para tomar el relevo a Dimitri Medvédev, el actual primer ministro y el hombre que asumió la presidencia mientras Putin fue primer ministro. 
Por su parte, Nikolái Ribakov opina que el sucesor de Putin se elegirá en el círculo más cercano al presidente. “Se producirá una situación muy peligrosa, cargada de consecuencias dramáticas. 
Por su parte Oleg Ignátev. “El sistema político está fuertemente consolidado y centrado alrededor de un solo hombre. Por eso, intentar mantener todo como está es una opción muy probable. Estoy seguro que cuando llegue ese año mucha gente de la élite apostará por que Putin siga. No se puede descartar un cambio en la Constitución para que eso suceda”, sostiene el politólgo.

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